¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL MANTENIMIENTO?
La instalación de un equipo energéticamente eficiente puede deberse a dos motivos esenciales. En primer lugar, encontramos el ahorro energético que nos proporciona. En segundo lugar, está el cuidado del medio ambiente.
Aunque ahorro y medio ambiente puedan parecer conceptos dispares, están en realidad muy interrelacionados, pues las soluciones eficientes lo son, precisamente, por su menor consumo de energía para un funcionamiento idéntico al de un equipo con eficiencias normales.
Como es imaginable, esta leve necesidad de energía se traduce en un mayor ahorro energético y a la par en ‘simpatía por el medio ambiente’, en el punto en que la emisión de gases contaminantes se ve reducida, entre otros beneficios medioambientales directamente relacionados con la solución.
El mantenimiento es tan importante como la precisión en el diseño y las instalaciones iniciales.
Se trata de un proceso clave a la hora de asegurar la vida útil de nuestros equipos e instalaciones, así como para mantener el nivel de consumo dentro de los valores planificados en el momento que se proyectó y diseñó el sistema.
Existen diferentes tipos de mantenimiento. El primero es el preventivo, que incluye el conjunto de revisiones periódicas para la conservación y seguimiento de instalaciones y que van desde limpieza a lubricación o cambio de filtros.
El mantenimiento correctivo es el que se aplica después de que el equipo haya padecido una avería. Consiste en la simple reparación del fallo.
Finalmente, el mantenimiento predictivo analiza los parámetros de funcionamiento del sistema para detectar fallos antes de que se produzcan.
Con un puntual mantenimiento preventivo se conseguirá que los equipos trabajen de la manera más óptima posible. De esta manera también se optimizarán los costes de las acciones correctivas, ya que las averías serán menos importantes y también menos frecuentes.
Fuente:
Quenergia.com