MÉXICO ABRE LA PUERTA A LA INVERSIÓN DE LAS RENOVABLES ESPAÑOLAS
Así lo confirmó el presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) de México, Francisco X. Salazar, para quien la actual normativa “es clara y estable” y abre la puerta a la inversión de las empresas españolas. En la misma línea, el embajador de México en España, Francisco Ramírez Acuña, definió la actual coyuntura energética de su país como un “mar de oportunidades e inversiones en renovables”. Por su parte, Antonio Martínez Dalmau, director de PwC-Estrategias y Operaciones y responsable de la elaboración del documento ‘Prospectiva de Energías Renovables 2012-2026’ para la Secretaría de Energía del Gobierno federal, aseguró que “en México hay una apuesta decidida por el sector, con metas muy claras”.
Nadie duda ya de que México es uno de los mercados latinoamericanos más atractivos para la industria renovable española, tanto en el campo de grandes plantas de generación –especialmente en el sector eólico- como para pequeñas centrales de generación distribuida y autoconsumo, ya que el país ha desarrollado una normativa de producción independiente y ‘autoabasto’ muy apropiada para la inversión de empresas privadas. Además, las opciones de financiación son muy accesibles, un panorama diametralmente opuesta al que se vive ahora en España. En la actualidad, el 21,4% de la capacidad instalada en México está en manos de productores independientes. En total, el país dispone de una capacidad renovable instalada de 2 GW, según datos de 2012. Desde 2005, esa capacidad se ha multiplicado por cuatro, especialmente debido al crecimiento de instalaciones de biomasa, eólica y, en menor medida, mini hidráulica.
En 2008, el Gobierno federal aprobó la denominada Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables, que supuso un impulso definitivo para el desarrollo de las fuentes de generación limpias en el país. La nueva normativa abrió la posibilidad a la participación a gran de escala de empresas e inversores internacionales en el sistema energético mexicano.
Gracias a este marco regulatorio y a los ambiciosos objetivos que el país se ha marcado para reducir sus niveles de emisiones de CO2 y aumentar el porcentaje de generación de energías limpias, México prevé, según datos recogidos en la Ley para el Aprovechamiento para energías renovables y el financiamiento de la transición energética de 2011, una participación máxima del 65% de combustibles fósiles en la generación de energía eléctrica para el año 2024, del 60% en el 2035 y del 50% en el 2050. De este modo, en 2024 el objetivo se fija en alcanzar un 35% de energías limpias en la generación de energía eléctrica. Al mismo tiempo, según establece el Programa Especial de Cambio Climático, México pretende lograr una reducción del 50% en sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2050, en relación con las emitidas en el año 2000.
Un potencial renovable de 44 GW
De este modo, la Secretaría de Energía ha establecido una serie de valores en función de las distintas tecnologías renovables y la cogeneración que identifican el potencial instalable para cada una de ellas. La tecnología con mayor potencial de crecimiento es la eólica, con 12 GW; seguida de la cogeneración, también 12 GW; la fotovoltaica, con 6,4 GW; la mini hidráulica, la termosolar y la biomasa, todas ellas con 3,5 GW; y la geotermia, con 3 GW. En su conjunto, México dispone de un potencial de crecimiento en energías limpias de casi 44 GW.
Fuente:
Energetica21.com