LAS NUEVAS FAROLAS SE ESTRENAN EN GUILLÉN LAFUERZA Y SE IMPLANTARÁN EN EL ANTIGUO
La renovación de la iluminación de la ciudad ha comenzado en el barrio de Guillén Lafuerza, aprovechando las obras de reurbanización, que finalizarán esta semana. El equipo de gobierno, del PP, tiene previsto implantar en otras zonas de la ciudad la nueva iluminación, que incorpora tecnología LED, que rebaja a un 30 por ciento el consumo eléctrico. Tras probar el resultado de las nuevas luminarias en el barrio ovetense, el siguiente objetivo del equipo de gobierno es el casco antiguo y, después, se afrontará la renovación de luminarias en la calle Uría.
Aunque en un principio el equipo de gobierno municipal había planteado la posibilidad de «amputar» brazos a las farolas para evitar sombras que afectaran a la luminosidad, finalmente se ha optado por «aprovechar dos de los brazos y el tercero dejarlo sin farol y rematado con un ornamento de fundición», según explica el ingeniero municipal, Ignacio Ruiz Latierro. Los faroles se cambiarán, ya que deben ser translúcidos.
En Guillén Lafuerza se han colocado 70 puntos de luz, todos con tecnología LED. «Colocamos lámparas de 35 vatios en las farolas más bajas, de algo más de cuatro metros de altura, que antes requerían luces de 100 vatios. La farola más alta, que mide diez metros de altura, tiene ahora lámparas LED de 100 vatios, cuando antes requerían bombillas de 250 vatios», aclara el ingeniero municipal. El alumbrado público del barrio, el primero que tendrá íntegramente tecnología LED, entrará en funcionamiento esta semana.
El siguiente objetivo del equipo de gobierno es implantar esta iluminación en el casco antiguo de la ciudad. «Es una de las zonas de Oviedo que tiene farolas con un único punto de luz y de pequeño tamaño, unas condiciones óptimas para aplicar esta tecnología, que funciona mejor en farolas no muy altas y con una sola luminaria», señala el ingeniero municipal.
Después tienen intención de abordar la iluminación de Uría, lo que presenta una mayor dificultad, ya que es una vía con farolas de grandes dimensiones y varios brazos, no muy adecuadas para el nuevo sistema. «En la zona de Uría y de Gil de Jaz habrá que estudiar con más detenimiento cómo implantamos la nueva iluminación, porque con las lámparas LED la luz se proyecta hacia abajo. Es posible que haya que cambiar las farolas de sitio, ubicarlas más cerca unas de otras, para mantener la calle debidamente alumbrada», señala Ruiz Latierro.
El objetivo del equipo de gobierno no es rebajar el coste del consumo eléctrico, sino mantenerlo en su nivel actual e invertir el ahorro en mejorar la iluminación, ahora muy rebajada, a raíz de los planes de recorte energético. «Queremos mejorar los niveles de iluminación sin aumentar el coste de la factura eléctrica, y para eso la tecnología LED es óptima. Es una luz muy blanca, no amarilla, como la que hay ahora. Aunque requiere una inversión inicial, a la larga se amortiza en ahorro energético y en una mayor calidad de iluminación».
Fuente:
Ine.es