LA INCREÍBLE TECNOLOGÍA DE COCINAR CON LUZ SOLAR
“Todavía es algo muy novedoso. Es una cuestión cultural, la gente tiene que verla, creerla. Hasta que no la ven trabajando la gente como que duda un poquito, pero es una tecnología que se usa en todo el mundo, en la India, en China, en África, Sudamérica, en Ecuador, en Argentina, es algo comprobado”, dice Andrés Sosa García, de la empresa Energía Libre.
La cocina solar está hecha de aluminio. Semeja una antena parabólica y en el centro tiene un reflector o espejo, que funciona a manera de lupa para concentrar los rayos solares en un punto. Dicho espejo es de importación y tiene recubrimiento especial para no perder el brillo.
“Cuando le brinca la salsa, el aceite de la comida, nada más se lava con detergente para trastes y un trapito y agua y ya queda, como si estuviera limpiando un espejo”, menciona Sosa García.
Agrega que existen hornos solares de acumulación, que son una caja de vidrio con tapa, y cocinas solares de concentración, que dirigen la luz del sol a un punto.
“Este modelo chico calienta más de 200 grados en el centro y el agua está hirviendo, puede cocinar lo que quiera, frijoles, lentejas, lo que necesite, cualquier cosa. En esta hemos hecho tamales, cochinita pibil, frijoles, fajitas de pollo, todo lo que se hace en una cocina normal”, asegura.
Relata que su empresa tiene sede en el Distrito Federal y distribuye sus productos en Baja California, Nayarit, Jalisco, Nuevo León, Tabasco y Chiapas, entre otras entidades.
Añade: “Estamos fabricando alrededor de 50 al mes. Vienen proyectos muy grandes, de más de mil para áreas rurales. Hay proyectos para cinco mil y 10 mil cocinas, estamos esperando que se den las cosas. En Tepotzotlán hemos platicado que es posible que se lleven a las comunidades que todavía usan leña para cocinar”.
Dice que el 2012 es el año de la energía sostenible y la ONU promueve el uso de cocinas solares, pues el humo de la leña es cancerígeno y provoca enfermedades principalmente a mujeres y niños, que están junto al fogón.
“Entonces son tres cosas: combate la pobreza extrema, se cuidan los bosques y lo más importante se combate la enfermedad respiratoria y el cáncer de la gente más pobre del país”, expresa.
Menciona que el uso de cocinas solares en zonas urbanas es un lujo. Las tienen sobre todo personas de clases media y alta para hacer parrilladas y por la “onda ecológica, pero nuestro objetivo principal es llevarla a la gente que realmente lo necesita”. Además, cuestan menos de dos mil 500 pesos y con el ahorro de gas en menos de un año se pagan solas.
Fuente:
Provincia.com.mx