ILUMINACIÓN LED PARA MEJORAR LA CALIFICACIÓN ENERGÉTICA DE LOS EDIFICIOS EN LA UNIÓN EUROPEA
El 1 de junio de 2013 entró en vigor con carácter general la directiva 2010/31/UE sobre la eficiencia energética de los edificios, por la que “obliga a expedir un certificado de eficiencia energética para los edificios o unidades de estos, que se construyan, vendan o alquilen”. La etiqueta energética clasifica los edificios, mediante dos indicadores, dentro de una escala de siete letras, que parte de la letra G (edificio menos eficiente) a la letra A (edificio más eficiente). Dichos indicadores, que tomarán los valores del Certificado de Eficiencia Energética del Edificio, son:
-Consumo de energía primaria no renovable. Se expresa en kWh/m2 año, derivadas de los consumos asociados a las necesidades de calefacción, refrigeración, calentamiento de agua, ventilación e iluminación.
-Emisiones de CO2 expresado en KgCO2/m2 año.
Según el IDAE, para lograr una alta calificación en el certificado, son necesarias “las medidas activas de ahorro energético que mejoran la eficiencia de los sistemas de calefacción, refrigeración o iluminación; tales como sustitución de la caldera por otra de condensación, utilización bomba de calor en los aparatos de refrigeración o instalar lámparas de bajo consumo”, entre las que se encuentran las luces LED. De hecho, en los edificios terciarios, debido a su peso relativo en el consumo energético total, es muy tenida en cuenta la iluminación a la hora de la calificación energética. Un ejemplo de ello, son los centros comerciales, puesto que el 45% de la energía que consumen corresponde a la iluminación.
Por otro lado, los edificios representan el 40% del consumo de energía final de la Unión Europea y según el IDAE, la iluminación supone el 28% del consumo energético de un edificio, sólo superado por la climatización (60%). Teniendo en cuenta estas cifras, contar con una instalación lumínica eficiente y respetuosa con el medio ambiente como es el caso de la tecnología LED es fundamental para conseguir una alta calificación.
Las lámparas LED permiten incrementar la calificación en dos letras
A tenor de los datos, si un edificio consigue reducir su consumo de energía de 72,3 a 44,6 y sus emisiones descendieran hasta 10,1 pasaría de tener la calificación de B-C a A-B. Con las soluciones LED se puede incrementar la calificación energética hasta en dos letras tanto en el pequeño terciario como en el gran terciario; puesto que una lámpara LED gasta un 80% por ciento menos que un foco incandescente y reduce las emisiones de CO2. Además, la inversión se recupera en plazo reducido porque las bombillas LED, puede durar hasta 100.000 horas frente a las 8.000 de las halógenas, lo que equivale a más de una década de vida útil.
Edificios que deben obtener el certificado de eficiencia energética:
-Edificios de nueva construcción.
-Edificios o partes de edificios existentes que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario, siempre que no dispongan de un certificado en vigor.
-Edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total, superior a 250 m2 y que sean frecuentados habitualmente por el público.
Para los edificios existentes, los encargados de certificar la eficiencia energética harán diversas pruebas, mediciones y comprobaciones para la obtención de los datos del edificio. Harán también un análisis exhaustivo de las medidas sobre la eficacia y una serie de propuestas y recomendaciones para su mejora. Además, se estimarán los plazos de recuperación de la inversión o la rentabilidad durante su ciclo de vida útil.
Los edificios son cruciales para alcanzar el objetivo europeo de reducir el gasto energético en un 20% (lo que supondría un ahorro de 50.000 millones de euros al año). Son, de hecho, el campo con mayor potencial de ahorro de energía. Y a ese ahorro puede contribuir enormemente la sustitución de las antiguas bombillas por lámparas LED.
Fuente:
lediagroup.com