CHILE APRUEBA LEY DE GENERACIÓN RESIDENCIAL QUE PERMITE VOLCAR LA ENERGÍA PRODUCIDA A NIVEL DOMÉSTICO A LA RED (NETMETERING)
Este sistema, conocido como “netmetering” ya esta en funcionamiento en países como Alemania, España o Costa Rica y permite que cualquier instalación doméstica de generación de energía renovable, ya sea eólica o fotovoltaica, vuelque su producción a la red mientras la vivienda toma de ella la energía que necesita como se hace convencionalmente.
Al final del periodo de facturación, en función del nivel de producción de electricidad de la instalación renovable doméstica, la compañía eléctrica descontará de la factura del cliente la cantidad de dinero correspondiente al costo de la energía que haya comprado del mismo. En el caso de que el usuario produzca más electricidad de la que toma de la red, la compañía que la gestiona deberá abonar al particular la diferencia.
A este respecto, Antonio Horvarth, senador quien propuso esta moción, señaló que en relación con el consumo eléctrico nacional “un 16% es residencial o de pequeñas empresas, por lo tanto, si este sector fuera capaz de cogenerar su propia energía podrían descontar lo que corresponda a su consumo y si generara más, las empresas deberían pagarles por su energía en el proceso conocido como netmetering”, siendo posible incluso de pasar los remanentes de un año a otro. También destacó que en una ciudad como Santiago, las condiciones de irradiación, permitirían generar 2.700 MW, lo que aunado a la implantación de criterios de eficiencia energética, supondría un ahorro de potencia instalada de otros 2000 MW.
Horvart, así como la senadora Isabel Allende, instaron al Ejecutivo chileno a implementar a la brevedad los reglamentos respectivos que permitan poner en marcha este nuevo procedimiento a la mayor brevedad posible
Este proyecto está en sintonia para lograr alcanzar la meta auto impuesta por Chile de que en 2020 el 20% de la energía que consuma el país tenga un origen renovable.
Este sistema, conocido como “netmetering” ya esta en funcionamiento en países como Alemania, España o Costa Rica y permite que cualquier instalación doméstica de generación de energía renovable, ya sea eólica o fotovoltaica, vuelque su producción a la red mientras la vivienda toma de ella la energía que necesita como se hace convencionalmente.
Al final del periodo de facturación, en función del nivel de producción de electricidad de la instalación renovable doméstica, la compañía eléctrica descontará de la factura del cliente la cantidad de dinero correspondiente al costo de la energía que haya comprado del mismo. En el caso de que el usuario produzca más electricidad de la que toma de la red, la compañía que la gestiona deberá abonar al particular la diferencia.
A este respecto, Antonio Horvarth, senador quien propuso esta moción, señaló que en relación con el consumo eléctrico nacional “un 16% es residencial o de pequeñas empresas, por lo tanto, si este sector fuera capaz de cogenerar su propia energía podrían descontar lo que corresponda a su consumo y si generara más, las empresas deberían pagarles por su energía en el proceso conocido como netmetering”, siendo posible incluso de pasar los remanentes de un año a otro. También destacó que en una ciudad como Santiago, las condiciones de irradiación, permitirían generar 2.700 MW, lo que aunado a la implantación de criterios de eficiencia energética, supondría un ahorro de potencia instalada de otros 2000 MW.
Horvart, así como la senadora Isabel Allende, instaron al Ejecutivo chileno a implementar a la brevedad los reglamentos respectivos que permitan poner en marcha este nuevo procedimiento a la mayor brevedad posible
Este proyecto está en sintonia para lograr alcanzar la meta auto impuesta por Chile de que en 2020 el 20% de la energía que consuma el país tenga un origen renovable.
Este sistema, conocido como “netmetering” ya esta en funcionamiento en países como Alemania, España o Costa Rica y permite que cualquier instalación doméstica de generación de energía renovable, ya sea eólica o fotovoltaica, vuelque su producción a la red mientras la vivienda toma de ella la energía que necesita como se hace convencionalmente.
Al final del periodo de facturación, en función del nivel de producción de electricidad de la instalación renovable doméstica, la compañía eléctrica descontará de la factura del cliente la cantidad de dinero correspondiente al costo de la energía que haya comprado del mismo. En el caso de que el usuario produzca más electricidad de la que toma de la red, la compañía que la gestiona deberá abonar al particular la diferencia.
A este respecto, Antonio Horvarth, senador quien propuso esta moción, señaló que en relación con el consumo eléctrico nacional “un 16% es residencial o de pequeñas empresas, por lo tanto, si este sector fuera capaz de cogenerar su propia energía podrían descontar lo que corresponda a su consumo y si generara más, las empresas deberían pagarles por su energía en el proceso conocido como netmetering”, siendo posible incluso de pasar los remanentes de un año a otro. También destacó que en una ciudad como Santiago, las condiciones de irradiación, permitirían generar 2.700 MW, lo que aunado a la implantación de criterios de eficiencia energética, supondría un ahorro de potencia instalada de otros 2000 MW.
Horvart, así como la senadora Isabel Allende, instaron al Ejecutivo chileno a implementar a la brevedad los reglamentos respectivos que permitan poner en marcha este nuevo procedimiento a la mayor brevedad posible
Este proyecto está en sintonia para lograr alcanzar la meta auto impuesta por Chile de que en 2020 el 20% de la energía que consuma el país tenga un origen renovable.
Este sistema, conocido como “netmetering” ya esta en funcionamiento en países como Alemania, España o Costa Rica y permite que cualquier instalación doméstica de generación de energía renovable, ya sea eólica o fotovoltaica, vuelque su producción a la red mientras la vivienda toma de ella la energía que necesita como se hace convencionalmente.
Al final del periodo de facturación, en función del nivel de producción de electricidad de la instalación renovable doméstica, la compañía eléctrica descontará de la factura del cliente la cantidad de dinero correspondiente al costo de la energía que haya comprado del mismo. En el caso de que el usuario produzca más electricidad de la que toma de la red, la compañía que la gestiona deberá abonar al particular la diferencia.
A este respecto, Antonio Horvarth, senador quien propuso esta moción, señaló que en relación con el consumo eléctrico nacional “un 16% es residencial o de pequeñas empresas, por lo tanto, si este sector fuera capaz de cogenerar su propia energía podrían descontar lo que corresponda a su consumo y si generara más, las empresas deberían pagarles por su energía en el proceso conocido como netmetering”, siendo posible incluso de pasar los remanentes de un año a otro. También destacó que en una ciudad como Santiago, las condiciones de irradiación, permitirían generar 2.700 MW, lo que aunado a la implantación de criterios de eficiencia energética, supondría un ahorro de potencia instalada de otros 2000 MW.
Horvart, así como la senadora Isabel Allende, instaron al Ejecutivo chileno a implementar a la brevedad los reglamentos respectivos que permitan poner en marcha este nuevo procedimiento a la mayor brevedad posible
Este proyecto está en sintonia para lograr alcanzar la meta auto impuesta por Chile de que en 2020 el 20% de la energía que consuma el país tenga un origen renovable.
Este sistema, conocido como “netmetering” ya esta en funcionamiento en países como Alemania, España o Costa Rica y permite que cualquier instalación doméstica de generación de energía renovable, ya sea eólica o fotovoltaica, vuelque su producción a la red mientras la vivienda toma de ella la energía que necesita como se hace convencionalmente.
Al final del periodo de facturación, en función del nivel de producción de electricidad de la instalación renovable doméstica, la compañía eléctrica descontará de la factura del cliente la cantidad de dinero correspondiente al costo de la energía que haya comprado del mismo. En el caso de que el usuario produzca más electricidad de la que toma de la red, la compañía que la gestiona deberá abonar al particular la diferencia.
A este respecto, Antonio Horvarth, senador quien propuso esta moción, señaló que en relación con el consumo eléctrico nacional “un 16% es residencial o de pequeñas empresas, por lo tanto, si este sector fuera capaz de cogenerar su propia energía podrían descontar lo que corresponda a su consumo y si generara más, las empresas deberían pagarles por su energía en el proceso conocido como netmetering”, siendo posible incluso de pasar los remanentes de un año a otro. También destacó que en una ciudad como Santiago, las condiciones de irradiación, permitirían generar 2.700 MW, lo que aunado a la implantación de criterios de eficiencia energética, supondría un ahorro de potencia instalada de otros 2000 MW.
Horvart, así como la senadora Isabel Allende, instaron al Ejecutivo chileno a implementar a la brevedad los reglamentos respectivos que permitan poner en marcha este nuevo procedimiento a la mayor brevedad posible
Este proyecto está en sintonia para lograr alcanzar la meta auto impuesta por Chile de que en 2020 el 20% de la energía que consuma el país tenga un origen renovable.
Fuente:
sitiosolar