CÉLULAS SOLARES: OTRO PASO A LA ENERGÍA LIMPIA
El estudio lo publicó la revista Nature Photonics. Según estos científicos, esta célula supone un paso prometedor hacia las energías renovables asequibles, limpias, ampliamente utilizables y urbanamente integradas.
Según Natures Photonics, actualmente los paneles solares comerciales están, en su mayoría, compuestos de células solares basadas en silicio cristalino, lo cual las vuelve eficientes en la conversión de la radiación solar en energía eléctrica (cerca del 15% de eficiencia de conversión), pero con varios problemas que limitan su completo aprovechamiento.
Por ejemplo, ese tipo de células deben ser correctamente orientadas para recibir la luz solar directa. Pese a eso, están limitadas en su capacidad de absorber luz difusa. Además son pesadas, opacas, y ocupan mucho espacio, según la revista.
El desarrollo de las células solares orgánicas lleva 30 años. Hoy llama la atención de la comunidad científica por sus bajos costos de producción.
Según el Instituto de Ciencias Fotónicas, las células orgánicas todavía no alcanzan la eficiencia de las células de silicio, pero las células fotovoltaicas orgánicas (OPV) demuestran ser más ligeras, más flexibles (capaces de adaptarse a superficies curvas), y son más sensibles a la luz difusa, así como a la luz solar indirecta, por lo que se convierten en una de las tecnologías fotovoltaicas más atractivas para muchas aplicaciones de uso diario.
Lo más atractivo para su desarrollo es que pueden ser implementadas como un dispositivo semitransparente. Sin embargo, como toda energía fotovoltaica, las células alcanzan el máximo de eficiencia en la conversión de energía eléctrica con los dispositivos opacos. Según los científicos del Instituto, para convertir las células en dispositivos transparentes, el electrodo de metal en la parte posterior debe ser diluido hasta solo unos pocos nanómetros, lo que reduce drásticamente la capacidad para recoger la luz.
En el Instituto lograron desarrollar una célula semitransparente que incorpora un cristal fotónico, que alcanza un rendimiento casi tan alto como su contraparte opaca.
El equipo de investigadores colocó este cristal fotónico extra sobre la célula y fue capaz de aumentar la cantidad de luz infrarroja y ultravioleta absorbida por la célula, alcanzando una eficiencia de 5,6% y a su vez, preservando una transparencia casi indistinguible respecto al vidrio normal.
Los resultados de eficiencia y transparencia obtenidos por el Instituto de Ciencias Fotónicas hacen que estas células sean un producto muy competitivo para las tecnologías fotovoltaicas que pueden integrarse en la construcción de edificios.
Un consorcio estudia aplicaciones
Los mejores científicos e industrias europeas, dirigidos por el Instituto de Ciencias Fotónicas, serán los encargados de impulsar el estudio de la capacidad de estas células, mejorando su estabilidad y vida útil, así como la obtención del material necesario para elevar sustancialmente su eficiencia. Según Jordi Martorell, líder del equipo de estudio, a mediano plazo se espera llegar a altos niveles de transparencia y eficiencia para alimentar pantallas, tabletas y teléfonos inteligentes.
Fuente:
Hoy.com.ec